Actualidad 5 abril, 2024 admin No comments

Evitar comportamientos agresivos en niños

La agresividad infantil suele tratarse de un fenómeno bastante común que todos los padres han llegado a percibir en algún punto en sus hijos.

Normalmente, los padres se sorprenden frente a las primeras señales agresivas que muestran sus pequeños, y en gran parte de los casos, desconocen de qué manera deberían actuar.

Por eso, si has notado este tipo de manifestación en tus hijos, te invitamos a seguir leyendo, ya que a través de este post estaremos presentándote varios consejos que podrían ayudarte a evitar comportamientos agresivos en niños.

¿Qué es la agresividad en los niños?

Una conducta agresiva es cuando un niño intenta hacerle daño, ya sea a nivel físico o psicológico, a otros niños o personas, incluyendo compañeros, hermanos, maestros, y padres.

nina-enfadada-con-madre
Consisten en acciones intencionadas que se manifiestan en forma de gritos, palabrotas, empujones, arañazos, tirones del pelo, mordidas, patadas y/o insultos.

El desarrollo de este tipo de conductas causa que los pequeños presenten problemas en torno a sus relaciones sociales, ya que nos les permite integrarse adecuadamente dentro de ningún ambiente, ya sea en el hogar, el colegio, etc.

Recomendaciones para evitar los comportamientos agresivos en los niños

En ocasiones, los niños no tienen la capacidad de mantener su frustración bajo control, y terminan dirigiéndolo tanto a las personas como a otros niños.

Sin embargo, tienes la posibilidad de evitar esta clase de comportamientos en tus niños poniendo en práctica los siguientes consejos:

Identifica el origen del comportamiento

Es importante que puedas comenzar identificando porque se produce esa conducta.

Si los niños presentan baja autoestima, sienten que no son queridos, o que han sido reemplazados por otro pequeño (quizás un nuevo hermano), etc., el ayudarles a resolver la situación también servirá para que cambien su comportamiento.

Genera un clima de confianza que le permita expresar libremente sus emociones

Tienes que explicarles que es normal que se sientan enfadados, pero que la respuesta a esas emociones nunca será pegarle o herir a alguien más.

En su lugar, pueden tener la confianza para expresar cómo se sienten, y de este modo poder descargar sus emociones.

Actúa temprano para conseguir mejores resultados

Lo más conveniente será que te asegures de intervenir rápidamente, justo después de empezar a percibir que tus pequeños parecen frustrados, y/o que se están alterando.

Enséñales las reglas del hogar

Dado que los niños no saben cuáles son las normas del hogar hay que enseñárselas, de modo que aprendan que normas deben seguir. Así, por ejemplo, como suele ser común que los niños busquen tocar y explorar las cosas, es importante enseñarles que hay objetos que no se deben tocar, sobre todo en caso de ser objetos valiosos.

Por lo que es conveniente tener en cuenta la idea de tener un espacio del hogar especialmente destinado a que los niños jueguen con diversos juguetes y libros. Asimismo, en aquellos casos donde los pequeños desobedezcan alguna regla importante, lo mejor será que te asegures de regañarlos inmediatamente, a fin de que puedan comprender en realidad qué fue lo que hicieron mal.

Valora las cosas buenas que realizan diariamente

Es fundamental, asimismo, que puedas felicitarlos cuando hagan las cosas bien, por ejemplo al hacer correctamente su cama, vestirse sin ayuda, recoger su plato después de la cena, o lograr controlarse en alguna situación específica en lugar de recurrir a la agresividad.

Conviértete en un ejemplo para ellos

Para lograr evitar que los niños puedan desarrollar comportamientos agresivos, es igualmente importante que como padre seas un ejemplo para ellos.

En este sentido, tu actitud no tiene que ser agresiva, ya que si tus hijos te ven perder la paciencia, gritar o dar portazos, etc., lo más seguro es que terminen copiando ese comportamiento.

Así, resulta esencial que puedas ser congruente y te conviertas en un modelo de conducta. Si tú manifiestas tu enfado de forma tranquila y discreta, tus hijos podrían seguir ese ejemplo.

Aléjate si la violencia de los niños es dirigida hacia ti


Si llegase a presentarse una situación donde los niños explotan y comienzan a gritar e insultar, o incluso desean hacerte daño, lo más apropiado será que te alejes, y es que al encontrarse en medio de una explosión emocional, seguramente no podrás razonar con ellos, pero podrás hacerlo después, cuando se calmen.

Frénalos firmemente al mostrarse agresivos con sus hermanos u otros niños

En esta clase de situaciones, tienes que asegurarte de frenar a los niños firmemente en lugar de esperar hasta que le pegue otra vez.

Es decir, lo mejor será que los apartes del otro niño y los envíes a su habitación para que reflexionen, o explicarle que solo podrán seguir jugando al estar listos para hacerlo sin violencia.

Mantente firme

Es importante disciplinar a los niños, por lo que no debes sentirte culpable y disculparte por hacerlo en ningún momento.

Y es que si los niños llegan a percibir esos sentimientos encontrados, lo más probable será que terminen convenciéndose de que su conducta estuvo bien, y que tú eres el “malo”.

Busca ayuda terapéutica

Si después de seguir los consejos anteriores los niños siguen mostrando un comportamiento agresivo, podría ser adecuado que busques el apoyo de un buen terapeuta infantil que ayude a descubrir el origen de su conducta y le enseñe a canalizar sus emociones.